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sábado, 22 de octubre de 2011

CRIANZADANZA se mueve por Lima y Buenos Aires

CrianzaDanza participó del XI Encuentro Anual de la Asociación de Danza Movimiento Terapia realizado a inicios de octubre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina; contando la labor gratificante de trabajar con los niños y sus padres.

Además, está paseando por la ciudad de Lima brindando talleres a papás y mamás.

Ya estamos preparando los talleres de Verano 2012 en Casa Galli!!!!!

miércoles, 6 de julio de 2011

NUEVO INICIO DE TALLERES EN CASA GALLI

¡¡¡Iniciamos la Tercera Semana de Agosto!!!!!

Nuestros Talleres en nuevos horarios

Danzando el Vínculo:
Población: 8 meses a 1 año 11 meses con mamá o papá
Horario: Sábados de 9.30 a 11.00 am
Descripción:
Se brinda un espacio de danza y movimiento para que cada mamá/papá y bebé encuentren su propia forma de relacionarse y crecer.
Creemos en la importancia de un vínculo seguro en los primeros años de vida del bebé para su posterior desarrollo y salud integral.

Danzando el Despegue:
Población: niños de 2 y 3 años
Horario: Martes y Jueves de 16.00 a 17.00 hrs
Descripción:
Es un espacio en el que se acompaña a los niños en el inicio de su autonomía, se incentiva la independencia, brindándoles seguridad afectiva, ofreciéndoles nuevos desafíos, facilitándoles diversos estímulos basados en la teoría de las inteligencias múltiples; creyendo que el mejor aprendizaje es el aprendizaje natural.
Danzando para Crecer:
Población: 1er grupo: de 4 y 5 años
                 2do grupo: de 6 y 7 años
Horario: Martes de 17.00 a 18.30 horas (1er grupo)
               Jueves de 17.00 a 18.30 horas (2do grupo)
Descripción: Se abre un espacio en el que los niños pueden jugar, moverse, crear y aprender.
Proponemos el juego, el movimiento y la música para:  consolidar una autoestima saludable,  lograr un manejo del cuerpo y toma de conciencia corporal (impulsos), iniciar el contacto con el otro y responder a ese contacto (habilidades sociales), aprender que la satisfacción no siempre es inmediata y no siempre gratificante (tolerancia a la frustración),  utilizar lo ya conocido para un juego nuevo (enfrentar situaciones nuevas),  crear una estrategia para lograr un objetivo (resolver problemas), buscar alianzas y encontrar intereses en común(trabajo en equipo), dar algo que uno sabe por algo que uno quiere saber (negociar).

lunes, 18 de abril de 2011

TALLERES DE DMT EN ABRIL (CASA GALLI)

TALLERES GALLI:
Invierno 2011

Danzando el Vínculo:
Población:  8 meses a 1 año 11 meses con mamá o papá
Horario: Sábados de 9.30 a 11.00 am
Descripción:
Se brinda un espacio de danza y movimiento para que cada mamá/papá y bebé encuentren su propia forma de relacionarse y crecer.
Creemos en la importancia de un vínculo seguro en los primeros años de vida del bebé para su posterior desarrollo y salud integral.

Danzando el Despegue:
Población: niños de 2 y 3 años
Horario: Martes y Jueves de 15.00 a 16.00 hrs
Descripción:
Es un espacio en el que se acompaña a los niños en el inicio de su autonomía, se incentiva la independencia, brindándoles seguridad afectiva, ofreciéndoles nuevos desafíos, facilitándoles diversos estímulos basados en la teoría de las inteligencias múltiples; creyendo que el mejor aprendizaje es el aprendizaje natural.

Danzando para Crecer:
Población: 1er grupo: de 4 y 5 años
                 2do grupo: de 6 y 7 años
Horario: Martes de 16.00 a 17.30 horas (1er grupo)
               Jueves de 16.00 a 17.30 horas (2do grupo)
Descripción: Se abre un espacio en el que los niños pueden jugar, moverse, crear y aprender.
Proponemos el juego, el movimiento y la música para:  consolidar una autoestima saludable,  lograr un manejo del cuerpo y toma de conciencia corporal (impulsos), iniciar el contacto con el otro y responder a ese contacto (habilidades sociales), aprender que la satisfacción no siempre es inmediata y no siempre gratificante (tolerancia a la frustración),  utilizar lo ya conocido para un juego nuevo (enfrentar situaciones nuevas),  crear una estrategia para lograr un objetivo (resolver problemas), buscar alianzas y encontrar intereses en común(trabajo en equipo), dar algo que uno sabe por algo que uno quiere saber (negociar).
Para mayor información y consultas: jesica.kuwae@gmail.com

martes, 5 de abril de 2011

ARTICULO: VEN A JUGAR CONMIGO

Yo quiero jugar
Para los niños el juego es una actividad indispensable y afortunadamente lo es. Pues  a través del juego es que tienen la posibilidad de  explorar y desarrollar su propio cuerpo, tomar contacto con otros e iniciar relaciones interpersonales para ir ensayando lo que será su papel en la sociedad.
El juego le posibilita al niño conocer el mundo, aprender el vocabulario adecuado para comunicarse e incluso imitar actividades que realizan los adultos. El juego cumple un rol fundamental  en el aprendizaje de los niños.
En el aspecto psicológico, podemos decir que el juego desarrolla el pensamiento creativo, entrena en la solución de problemas, brinda la capacidad para manejar tensiones y ansiedades, ofrece habilidades para adquirir conocimientos y  herramientas para la vida.

El juego del niño es:
a.    Simbólico: porque representa la realidad
b.   Significativo: se relaciona con experiencias cotidianas
c.    Activo: se aprende con la acción
d.   Placentero: porque se prioriza el disfrute de la actividad
e.   Voluntario e intrínseco: parte de las ganas de jugar y de la curiosidad



Mi juego va creciendo conmigo

- De los dos a los tres años: El niño tiene un juego en solitario. Las actividades son, básicamente, comportamientos repetitivos (sacar y guardar objetos, montar y desmontar juegos, etc.). Posee juegos rituales, encuentra placer en realizar varias veces el mismo juego. El juego es paralelo, pueden jugar varios niños a la vez pero cada uno en su propia actividad.

- Entre los tres y cinco años: El niño ya expresa su imaginación y fantasía a el juego. Aparece el juego simbólico, juega normalmente a representar roles y escenas de la vida cotidiana, por ejemplo: a ser médico o a hacer una clase del colegio. Se da el inicio del juego cooperativo.


De los cinco a los siete años En esta etapa ya el niño es capaz de jugar con otros en juegos organizados, representando cada uno de ellos un papel y dándose la interrelación. Proponen reglas de juego y se esfuerzan por respetarlas, si alguno no lo hace, el grupo se encarga de manejar la situación.

Quiero que juegues conmigo
La mejor manera de compartir tiempo con nuestros hijos es jugar con ellos, pero es bueno tomar en cuenta algunas pautas para poder aprovechar plenamente esta actividad:
-       No necesariamente debemos tener juguetes complejos o caros para poder jugar, cualquier material puede servirnos de juguete. Incluso podemos fabricar los elementos de juego y, que el proceso de elaboración ya sea de por sí parte de la actividad. Por ejemplo: hacer instrumentos musicales para formar una orquesta con botellas descartables y lentejas dentro, tapers de plástico sin usar que adornamos y palillos que pintamos para usar como tambor, etc.

-       Es bueno también proponer actividades al aire libre. Los niños necesitan la actividad física: correr, rodar, trepar, subir, bajar. Compartir ejercicios con los papás les hace a los niños sentirse conectados.

-       Dejar elegir al niño algunas veces qué jugar y cómo y otras veces que sean los papás quienes proponen. Los niños deben aprender que se puede proponer pero también se debe aceptar.

-       Tomar en cuenta la etapa en la que se encuentra el niño, pues los más pequeños aún tienen un juego en solitario y repetitivo y, no va a ser provechoso proponerle una actividad en la que se vea obligado a compartir o asumir un rol.

-       Es bueno transmitir a los niños que cada actividad tiene su espacio, pueden haber momentos en que él juegue solo, otro en que juegue con sus amigos y otro en que comparta juego con papá y mamá. Pero además, está bueno que como adultos centremos realmente que nuestro objetivo es jugar con ellos cuando es el momento de jugar juntos, por ejemplo: ir a comprar a Metro no es pasar un rato juntos, tampoco es ir a comer a un restaurante y que los niños estén en el patio de juegos solos; éstas son actividades en las que  están padres e hijos pero no necesariamente jugando juntos.

-       Procurar proponer alternativas diferentes durante la semana. Un día ver juntos el programa favorito del niño; otro día, armar un barco de piratas en medio de la sala y otro, hacer un collage con pedacitos de papel en desuso para hacer un cuadro. La variedad le da al niño mayor campo de acción y amplía su proceso de aprendizaje.

La mejor manera de demostrar amor es dar: dar tiempo, dar espacio.
La mejor manera de vincularse es compartir: jugar es compartir.

domingo, 27 de marzo de 2011

ARTICULO: DISCIPLINA CON AMOR, PONER LIMITES SIN SENTIMIENTO DE CULPA

El término disciplina proviene del latín y significa “conocimiento” o “instrucción”, de ninguna forma es sinónimo de “castigo”. Algunos autores también sostienen que viene del vocablo “discere” y significa “aprender”.
La disciplina es una expresión de amor pues supone un gran esfuerzo y dedicación personal para orientar al niño,  mostrarle cómo un ser humano se comporta en sociedad a través de expresiones verbales, acciones o directamente  modelando una conducta. La disciplina facilita al niño herramientas para desarrollar el autocontrol y adquirir una noción de límites adecuados, le permite experimentar las consecuencias de su comportamiento y aprender de sus errores.
Las bases de la disciplina se establecen en los primeros años. Cuando los niños pequeños comienzan a caminar, están aprendiendo a probar su independencia  y necesitan ayuda para entender qué es seguro, qué pueden hacer y qué no; es decir dónde se encuentran los límites pues ellos están tan concentrados en sus propias necesidades, que no tienen en cuenta los intereses de los demás e incluso los peligros del entorno. Son los padres, los educadores por excelencia, quienes establecen esas normas y límites para que los niños sepan hasta dónde llega su comportamiento.
Los niños en edad preescolar van conociendo el significado de las reglas y comienzan a guiar su conducta según estos parámetros. Posteriormente, a la edad escolar, ya los niños entienden el porqué de las reglas. Lo ideal es que conforme vayan desarrollándose y alcanzando la madurez, éstas ya se encuentren internalizadas y no sea necesaria la presencia de los padres o alguna autoridad para que se cumplan.
En los cinco primeros años de la vida de un niño, debemos ir guiando el “espacio” que va a habitar, y por espacio no nos referimos a espacio físico; sino a ir manejando hasta dónde puede conducirse por sí mismo (fomentando la autonomía) y cuándo aún requiere que le proporcionemos  herramientas o estrategias para actuar.
Ante una conducta inadecuada, existen varias pautas que se pueden tomar en cuenta para poder modificarla:
a.     Ignorar: En varias ocasiones es mucho más efectivo no prestar atención a un hecho irrelevante para el  niño no se sienta gratificado por ello y entonces, deje de hacerlo. Por ejemplo, las rabietas por querer obtener un juguete en la tienda.
b.    Premiar: Se debe premiar el esfuerzo por conseguir la conducta deseada, es más efectivo que llegue un premio al finalizar la semana, en la cual los siete días tuvo que esforzarse uno por cumplir con un deber; que premiar al finalizar el día solamente; pues el niño tendrá mayor facilidad para establecer la conducta en el tiempo. El premio no necesariamente tiene que ser algo material, se recomienda privilegiar el tiempo en familia, las expresiones verbales de refuerzo. Por ejemplo, comer solo y en horario apropiado todos los días puede significar elegir el paseo familiar del domingo.
c.     Educación en positivo: Es decir siempre ver lo realizado por el niño como un aprendizaje, o evaluar de qué forma se puede dar vuelta a esa conducta por algo productivo. Por ejemplo, si el niño está pintando la pared con una crayola; acercarle una cartulina grande para que pueda trasladar su arte a un espacio adecuado.
d.    Negociar: Es más fácil plantear una o dos alternativas ante una situación que imponer una regla arbitrariamente. Ya no se puede decir a los niños “Haces esto, porque yo lo digo”, la mayoría de ellos buscará siempre una explicación. Es mejor decir por ejemplo, “Yo sé que el jarabe no sabe rico, pero después de la cucharada te doy un vaso de jugo inmediatamente así no sentirás mucho rato el sabor amargo”.
Pautas a tomar en cuenta:
-       Ser claro, firme y específico con respecto a lo que se quiere decir.

-       Ser respetuoso. No recurrir a insultos ni gritos.

-       La consecuencia debe suceder inmediatamente al comportamiento. Deben ser justas en relación con el comportamiento.

-       Dar un tiempo para reflexionar.

-       Estar de acuerdo ambos padres o cuidadores del niño.

-       Tome en cuenta la edad y etapa de su niño para proceder.

Cuando buscar ayuda:
-       Cuando en el comportamiento del niño hay riesgo para él o para el entorno.

-       Cuando los límites o normas que los padres proponen nunca son respetadas e incluso las reglas son trasgredidas.

-       Cuando se observan  cambios de conducta en el niño.

Los padres disciplinan, educan, aman.

martes, 22 de marzo de 2011

TALLERES DE DANZA MOVIMIENTO TERAPIA PARA NIÑOS

A partir del mes de abril en CASA GALLI (Av. Arequipa 4458 interior H)

Talleres de Danza Movimiento Terapia para niños desde los 8 meses hasta los 6 años.

Más información próximamente!!!!

domingo, 27 de febrero de 2011

ARTICULO: La Influencia de los Cuentos en el Desarrollo de los Niños

Si buscamos la definición de Cuento, encontramos que es una narración breve de hechos, protagonizada por un personaje o un grupo de personajes con características definidas, que pasan por travesías y que al final nos dejan una enseñanza o moraleja. Pero cuando hablamos de cuentos infantiles, lo relacionamos más con el espacio antes de dormir o el compartir un tiempo con nuestros hijos.
Y es cierto, los cuentos son parte importante de la vida de los niños; influyen significativamente en el desarrollo cognitivo, socio-emocional y moral de ellos. En muchas ocasiones está más difundido su valor lúdico, pero también podemos hablar de los cuentos en sus objetivos pedagógicos o incluso psicoterapeúticos.

Favorecen el desarrollo cognitivo
Al presentarle un cuento a un niño, estamos despertando su curiosidad y abriéndole la puerta a la imaginación.  Pasamos a la primera página y el niño ve, si es pequeño, una ilustración muy grande y dos líneas de texto que describen la escena; pero él está esperando entender qué pasa en esa imagen; entonces la voz del adulto le lee y se inicia el viaje a un mundo de fantasía.
Si hacemos este viaje todas las noches antes de dormir, entonces estamos creando un hábito; el hábito de la lectura y tal vez después, ya no sea sólo en las noches; sino que el niño busque un momento durante el día para acercarse a la biblioteca familiar y tomar un libro. Crear un espacio para la lectura es desarrollar la capacidad de atención y concentración, entender las relaciones de causas y consecuencias, el aprendizaje de nuevas palabras, mejorar su ortografía y dicción; es exponerlo a conocimientos sobre otras culturas y costumbres.
Una mamá me comentó que en cierta ocasión le contaba ella a una amiga que su hija de tres años leía muy bien cuentos completos; la amiga incrédula le pidió que se lo demostrara. La mamá llamó a su hija y le dijo que trajera su libro preferido para leérselo a la invitada. La niña agarró el cuento de los Tres Cerditos y lo leyó en voz alta ante la mirada sorprendida de la mujer; iba siguiendo con los ojos las palabras escritas e incluso hacía una pausa para pasar de página. Al finalizar, luego de las felicitaciones del caso; una vez retirada la niña a su cuarto de juego, la mamá le explicó a su amiga que su hija no sabía leer sino que se había aprendido el relato de memoria pues se lo leían todas las noches.
La invitada en lugar de quedar desilusionada, valoró mucho lo que los padres habían hecho con la niña, estimulaban tantas funciones cognitivas en ese tiempo de lectura que pasaban con su hija todas las noches.

Brindan un respaldo emocional
Bruno Bettelheim, psicólogo infantil interesado en la influencia de los cuentos en la vida de los niños, sostenía que a través del contenido de los cuentos el niño podía hallar el sentido a sus acciones, comprenderse y lograr significativas relaciones con su entorno.
El personaje o los personajes principales de la historia tienen, mayormente, características muy definidas o en ocasiones, muy opuestas; los niños tienden a identificarse con un determinado rol en particular o señalan también a personas de su entorno como parte de la historia que están leyendo. En el desarrollo del contenido del cuento, el niño es capaz de identificar emociones, de conocer la resolución de conflictos que se presentan.
Si bien es cierto en los cuentos no podemos ver la totalidad de la naturaleza humana compleja como lo es en realidad, pues nos muestran más bien personajes que son totalmente buenos o terriblemente malos; sí permiten que el niño tenga un acercamiento sobre los sentimientos y acciones humanas. Es una presentación del mundo, es saludable que uno crezca sabiendo que hay aspectos positivos y negativos en la vida real, que se presentan situaciones en las que se debe tomar una decisión y que uno tiene las herramientas para poder hacerlo.

Los cuentos como herramienta profesional
Los profesionales orientados a la población infantil utilizan los cuentos como un medio para lograr objetivos concretos.
En el caso de las profesoras de inicial, por ejemplo, el rincón de los cuentos en el Jardín es el preferido de los niños: es algo divertido para ellos poder manipular los libros, ver las ilustraciones, escuchar historias; y para ellas, el punto de partida para la dramatización de una de las escenas, incentivar la comprensión lectora o el espacio perfecto para la vinculación con sus alumnos.
Se han realizado también proyectos para la enseñanza de valores a través de cuentos, en los que dependiendo de la edad a la que están dirigidos, se construyen contenidos en donde se habla sobre la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad, la puntualidad, etc.
En el campo de la psicoterapia también se ha utilizado el recurso del cuento para el trabajo con niños; desde la aplicación de pruebas proyectivas como: Historias para Completar de Madeleine Thomas hasta el uso dentro del espacio psicoterapeútico.
En práctica privada, tuve la oportunidad de crear un cuento para el trabajo con un niño de cinco años; debíamos tocar el tema del viaje del padre por cuestiones laborales. Creé una historia a partir de un Papá Oso y un hijo Osito que vivían en el bosque, se daba el diálogo entre ellos en el que el papá le decía al hijo que debía viajar al otro lado del bosque para buscar comida porque de ese lado ya no había. Le pedí al papá que leyera la parte del Papá Oso, mientras que yo narraba la historia y leía las líneas del hijo osito. El niño escuchaba el cuento atentamente, cuando llegamos al punto en que se hablaba del viaje (el niño sabía de antemano que el papá viajaría pero nunca había mostrado una reacción al respecto), el niño miró a su papá y le dijo “yo no quiero que te vayas”; fue cuando se dio la apertura emocional para poder trabajar el tema.
Los cuentos son un recurso didáctico, un instrumento de estimulación cognitiva, un medio para aprender valores y también una oportunidad para reparar situaciones pasadas y presentes; pero sobretodo crean un espacio perfecto de vinculación, de intimidad familiar y de demostración afectiva entre padres e hijos.